Con el objetivo de brindar herramientas prácticas de autocuidado aplicables tanto en el ámbito laboral como en la vida personal, se llevó a cabo el taller “Tu esfuerzo merece autocuidados”, destinado a las docentes de los Jardines Maternales del municipio. La propuesta surgió a partir de la necesidad de generar espacios de acompañamiento y reflexión para quienes desempeñan una tarea tan significativa como es el cuidado y la formación de la primera infancia.
Desde la Subdirección de Bienestar Organizacional se considera fundamental promover hábitos saludables y reforzar la importancia de cuidar a quienes cuidan. Las docentes cumplen un rol esencial en el desarrollo emocional, social y cognitivo de niños, lo que implica una gran demanda física y emocional. En este sentido, la iniciativa buscó no solo ofrecer contenidos teóricos, sino también herramientas concretas y fácilmente aplicables en la rutina diaria.

La jornada invitó a reflexionar sobre el modo de vida actual, los niveles de exigencia cotidianos y la importancia de incorporar pequeñas acciones sostenidas en el tiempo que contribuyan al cuidado integral de la salud. Se propuso repensar el autocuidado no como un lujo o un momento aislado, sino como una práctica necesaria, preventiva y consciente que fortalece el bienestar general y mejora la calidad de vida.
El autocuidado se entiende como el conjunto de acciones conscientes, deliberadas y responsables que una persona realiza para mantener o mejorar su bienestar físico, mental y emocional. Por ello, durante el encuentro se trabajó en el reconocimiento de las propias necesidades, en la identificación de señales de alerta frente al agotamiento y en la importancia de destinar tiempo dentro de la rutina diaria para atender el cuerpo y la mente, aun en contextos de alta demanda.
Se abordaron distintas dimensiones del autocuidado, entendiendo que todas son esenciales y se encuentran interrelacionadas:
Dimensión sensorial: se propuso reconectar con estímulos que generen bienestar, como escuchar música placentera, realizar actividades recreativas, disfrutar del contacto con la naturaleza o generar espacios de silencio que favorezcan la calma y la regulación emocional.
Dimensión física: se destacó la importancia de incorporar hábitos saludables como realizar actividad física de manera regular, salir a caminar, mantener una alimentación equilibrada, respetar los tiempos de descanso y reducir consumos perjudiciales. También se reflexionó sobre la escucha activa del cuerpo como herramienta de prevención.
Dimensión mental: se promovieron prácticas como la meditación, la respiración consciente y la disminución del tiempo de exposición a pantallas fuera del horario laboral. Asimismo, se trabajó sobre la necesidad de establecer pausas durante la jornada y de generar momentos de desconexión real.
Dimensión social: se destacó la relevancia de fomentar vínculos saludables, promover encuentros con personas de confianza, fortalecer redes de apoyo y aprender a establecer límites claros y respetuosos en los distintos ámbitos de la vida.
El propósito central del taller es prevenir el agotamiento, el estrés y la ansiedad; mejorar el estado de ánimo y la gestión emocional; fortalecer la autoestima; y favorecer una comunicación más saludable y empática tanto en el entorno laboral como en el personal. Cuidarse no solo impacta en el bienestar individual, sino también en la calidad del trabajo y en el clima institucional.

Además, junto a la kinesióloga del Área de Bienestar, se trabajaron técnicas de cuidado postural que pueden aplicarse antes, durante y después de la jornada laboral. Se brindaron recomendaciones prácticas para prevenir dolores musculares, evitar lesiones derivadas de posturas sostenidas o movimientos repetitivos y promover mayor bienestar físico en el desempeño diario.
Este tipo de espacios reafirman el compromiso del municipio con la formación continua y el cuidado integral de su personal, entendiendo que el bienestar organizacional es una construcción colectiva que requiere acompañamiento permanente.
Agradecemos a todas las docentes que participaron activamente del encuentro y a quienes hicieron posible esta propuesta. Generar instancias de escucha, reflexión y aprendizaje compartido nos permite seguir fortaleciendo el bienestar de cada agente municipal, consolidando una cultura institucional que prioriza el cuidado, la prevención y el respeto por las personas.









